Demasiadas opciones ¿un error de Apple?

¿Tim Cook lo ha hecho mal? No, claro que no; maneja la empresa de tecnología más importante de los últimos años, es difícil pensar en un mejor sucesor de Steve Jobs. Desde sus inicios, los productos de Apple están basados en sencillez usando óptima tecnología para un usuario que no quiere complicaciones. Se ha posicionado en términos de marketing con productos que hacen pagar al consumidor más dinero a cambio de lo que ellos pensarían es una mejor experiencia. Indudable su efectividad como negocio, cada año rompen récords y en muchas ocasiones la gente hace largas filas para poder conseguir las últimas versiones de los aparatos.

Productos apple

 

Muchos piensan hoy que Apple ha perdido su capacidad para innovar y quizá sea así. Un producto tan revolucionario como el iPod, iPhone o el iPad no puede salir cada año. Por lo que a la empresa se ha concentrado en mejorar y optimizar sus aparatos que han revolucionado al mundo. Hoy la apuesta de innovación está en el Apple Watch, ¿tendrá un espacio en nuestras vidas? ¿revolucionará el mercado? ¿Crearán un nuevo nicho? Ya veremos, pero mientras tanto vale la pena un análisis sobre cómo ha cambiado la experiencia de compra de los productos que hoy más fidelizan a un consumidor.

Me encantan los productos de Apple, pero ¿saben qué extraño?, el no tener elección. Aun cuando se supone que escoger entre características de un producto para personificarlo debería ser visto como una ventaja para el consumidor. Por ejemplo, hoy cuando voy a tomar un café en Starbucks tengo tantas opciones que llega a ser hasta complicado pedir un café a tu gusto. Antes te conformabas con un sencillo café americano estandarizado y no vivías en la frustración por no poder elegir entre leches, shots de sabores o tu nombre en el vaso. Pienso que Apple está viviendo un proceso de convertirse en una empresa que facilitaba la decisión de compra de sus productos a una que no lo hace.

Cuando Steve Jobs presentó el iPhone, había un modelo con diferentes capacidades de espacio. No había colores ni tamaños de pantalla o una versión anterior para poder compararse. Era un iPhone y no había algo mejor, lo aceptamos y fue un producto triunfador. Nos impresionó la experiencia del usuario y nadie tuvo dudas sobre si había un mejor iPhone. Cuando lo comprabas tenías el sentimiento de haber adquirido la mejor versión del producto ya que no había más.

FE DA 120911iPhoneJobs425x283

 

La evolución del iPhone a lo largo de los años fue en términos tecnológicos pero también en diseño. La decisión era básicamente presupuestaria dependiendo la capacidad de almacenamiento que se podía adquirir. Evolucionó y llegó el momento en que ya no era nada más de un color oscuro, ahora había también color blanco. El consumidor la tenía todavía bastante fácil, tenía que decidir si lo quería de un color o de otro, y el espacio de almacenamiento (decidido por presupuesto). Sin embargo, a partir de este momento se sembraba la duda sobre si habías elegido el mejor color. No era tan dramático porque no impactaba tanto en la experiencia de usarlo. El iPhone blanco fue símbolo de modernidad y de evidencia ante los demás que tenías el iPhone más moderno porque en las versiones anteriores sólo había color negro.

Pasamos por varias mejoras cada año hasta que llegó el iPhone 5 en donde se hizo más grande la pantalla. Al año siguiente salieron dos versiones de iPhone 5, el 5S y 5C en donde por primera vez hubo que elegir entre tecnologías y muchos colores. El 5S era más caro pero tenía el impresionante Touch ID, mejor cámara y procesador. Salió un color nuevo, el dorado y para el 5C salieron como 5 colores. Entonces el consumidor que quería modernizar su iPhone tenía primero que decidir si quería el 5S o el 5C, y escoger entre al menos 3 colores, ello sin considerar que todavía podía comprar una versión anterior, el iPhone 4S.

La incertidumbre que sentía el consumidor al elegir todavía estaba bajo control aún cuando ya eran bastantes opciones. La decisión se tomaba principalmente por presupuesto y diseño sin embargo esto generó por primera vez que existieran usuarios que compraron la última tecnología de iPhone (5C) existiendo una versión superior (5S) que no pudieron pagar. A partir de ese momento, la diferencia era visual pero también tecnológica, si tenías un 5C, era la última tecnología con un menor procesador y acabados de plástico. El tiempo confirmó que aunque se vendieron suficientes 5C, la gente que deseaba el mejor iPhone; prefería hacer un esfuerzo presupuestario extra por una mejor experiencia. Resultado, el 5C al día de hoy está descontinuado y el 5S sigue vivo.

En mi opinión el fenómeno de toma de decisión se salió de control en 2014 cuando Apple hizo lo impensable, presentó dos iPhones con prácticamente las mismas características tecnológicas pero de diferente tamaño: el primero fue el iPhone 6 que representa la evolución natural del iPhone a una pantalla moderadamente más grande. El iPhone 6+ tiende a ser una phablet es decir, la combinación de una tableta y un smartphone, por ello un tamaño a todos ojos gigante para un teléfono casi cercano a un iPad mini. Ambos iPhones tienen su ventaja, el 6 es compacto y liviano mientras que el 6+ tiene una increíble pantalla y ligeramente mejor vida de la batería.

Si nos ponemos a pensar, Apple permite elegir ahora: 3 colores, 3 capacidades de almacenamiento y 2 tamaños, es decir si las matemáticas no me fallan: 18 posibilidades. Si tomamos en cuenta que el iPhone 5S siguen existiendo en 3 capacidades de almacenamiento y colores, tendríamos un total de 27 opciones. El tener que elegir entre 27 opciones basado no solamente en presupuesto, sino en color y en cómo quieres vivir la experiencia del tamaño de tu iPhone, complica el proceso para decidir efectivamente el que quieres. Aun cuando te sientas seguro de la opción que has escogido, siempre habrá un ¿qué pasaría si hubiera elegido otro color u otro tamaño?

NewImage

Con el iPad algo fue algo similar; salió el iPad con tres capacidades de almacenamiento y opción para solo Wifi o con datos celulares de color negro. Unos años después se pudo elegir el iPad blanco y posteriormente el iPad mini con las mismas opciones. Salió el iPad Air y el iPad Mini 2 sin descontinuar los modelos anteriores. En 2014 finalmente salió el iPad Air 2 y el iPad Mini 3 con 3 capacidades de espacio y la posibilidad de tenerlo en dorado. Lo anterior nuevamente sin sacar del mercado las versiones anteriores. Si hoy quiero un iPad tengo 6 tipos (iPad 4 generación, iPad Air 1 y 2, iPad mini 1,2 y 3), en 3 capacidades de almacenamiento y en 2 colores, en el caso del iPad Air 2 y Mini 3 son 3 colores, es decir 42 opciones.

No manchen.

No soy un purista de los tiempos de Steve Jobs pero él tenía una teoría que me parece muy comprobable hoy. Steve no daba opciones para elegir, te daba el producto que pensaba óptimo y mejor sin opciones. Su trabajo era decirte qué producto era el correcto y producirlo. Ello no hacía sentir mal al consumidor porque simplemente no había frustración o indecisión. Cuando elegías tu producto sabías que no había una mejor versión y que no te estabas equivocando.

El día de hoy si quiero un iPhone nuevo habrá que decidir como siempre primeramente en términos presupuestarios. Después de ello hay que jugar con dos grandes variables que son el tamaño del aparato y la capacidad de almacenamiento. ¿Me conviene irme al iPhone 6+ con menos almacenamiento o al 6 con más almacenamiento? Quién sabe, pero lo cierto es que cuando escojas te quedarás pensando si elegiste bien. El iPhone 6+ se puede descartar de inmediato por ser muy grande pero también te puede llamar la atención por lo mismo, ¿buena idea? ¡Está grandísimo! Si tenías un iPhone 5S el cambio es brutal, ya que ahora se siente más en el bolsillo ya que pesa más y tiene mas volumen. Y se pone mejor, cuando hayas terminado de decidir esto, sigue saber de qué color te gusta más (y después la funda…).

No se pasen; ¿cómo esperan que un consumidor no se sienta frustrado al no saber qué elegir? Aun cuando el smartphone no sea lo más importante para uno, es un aparato que se usa diario y representa gran parte de nuestro esparcimiento y productividad. Todos queremos tomar la mejor decisión que nos permita nuestro presupuesto y que se adapte a nuestro estilo de vida y personalidad. Ahora que hay tantas opciones, siempre te estarás preguntando si no estarías mejor usando otra versión o color.

He sido de aquellos que se pregunta todo el tiempo si hizo la elección correcta. Me gusta mi iPhone 6+ pero extraño lo cómodo que era usar una versión más pequeña y manejable. Sin embargo, cuando veo la pantalla, es comodísima para leer y adoro usarlo. Odiaba meterlo en el bolsillo de mi pantalón y aunque todavía no es cómodo, se vuelve más tolerable. Cuando tomo un iPhone 6 en la mano me siento más cómodo para escribir y manejarlo. No dejo de pensar en la posibilidad de cambiarme a un iPhone 6, pero me conozco, si usara uno, estaría añorando la pantalla del 6+.

NewImage

 

Aunque hay gente que se siente segura de su compra ya sea porque fue para lo que pudo pagar o está conforme con su decisión, habrá que aceptar el proceso de compra del iPhone no fue tan fácil como en anteriores años donde no teníamos que preguntarnos ¿cuál es el mejor? Si hoy navegas en redes sociales vemos innumerables vídeos y textos en donde ayudan o o aconsejan que iPhone conviene comprar más. Incluso a mi me preguntan mucho cuál es el mejor y la respuesta ahora es siempre la misma: *depende*. Esto no debería pasar, debería ser una decisión sencilla y práctica.

También se deben plantear bien los nichos y espacios de los productos que Apple comercializa. Hace tiempo había iPhone y MacBook. Steve Jobs exitosamente explicó la manera en que se justificaba una tercera categoría en medio de estos dos, el iPad. Sin embargo mientras más se moderniza el iPhone, más va hacia la experiencia del iPad y el iPad entre más evoluciona se hace más chico, como uun iPhone (iPad Mini). No entiendo; creo que alguno entre el iPhone 6+ o el iPad mini sobra, no hay espacio para los dos. No parece inteligente confundir así al consumidor. Al hacer esto la decisión se torna más complicada de lo que ya era.

Anteriormente era claro que un iPad y un iPhone no eran aparatos similares, ahora la decisión no es tan evidente. Sumemos entonces este factor a la toma de decisión ¿si ya tengo un iPhone 6+ para qué quiero el iPad (o viceversa)? ¿Justifica tener un iPad si tienes un iPhone 6+? Si tengo un iPad mini, ¿tendría que comprar iPhone 6? Porque ahora el consumidor se preguntará si es lógico tener un iPhone 6 y un iPad.

¿Se fijan? Estas preguntas no existían antes y no éramos infelices. Me molesta pensar en escoger una combinación de aparatos para luego pensar que la óptima era otra cuando las condiciones cambien.

Pues así son las cosas ahora. No me gusta este rumbo que toma Apple y ahora que se rumora el iPad Pro y viene el Apple Watch, ¿cómo se va a poner esto? Se complica más porque ahora el iPad Pro competiría contra la MacBook Air y el Apple Watch (con mil opciones para personalizarlo) para qué se va a usar ¿mayor portabilidad? ¿Entonces debería quedarme con un iPhone 6 plus y un Apple Watch y olvidarme del iPad? Tener Apple Watch, iPhone 6 plus (o 6) , iPad y MacBook como que no va a ser posible para todos en términos presupuestarios. Aun cuando haya el dinero para comprar todos el usuario tendrá que escoger dos o tres de éstos por practicidad.

 

NewImage

Apple no debe dar más variedad a los productos. Pienso que debe dar las menores elecciones posibles en cuanto a tecnología y diseño. A nivel marketing parece mejor dar a elegir al cliente pero no es así. La satisfacción integral de un comprador es mayor cuando se lleva un sentimiento de triunfo sin frustraciones ante escenarios alternativos o decisiones complicadas.

Apple necesita definirse y no complicar a sus clientes la compra de sus productos. Se extrañan esos días en que era claro lo que querías y no te podías frustrar al pensar que había otras opciones que quizá pudieron haber funcionado. Ojalá vuelvan esos días pero el rumbo que se ve para Apple no perfila así. La compañía seguirá haciendo muchos millones de dólares en los próximos años pero tengo claridad en que no está dando a sus consumidores ese sentimiento de triunfo y seguridad que lo caracterizaba antes.

Anuncios
Demasiadas opciones ¿un error de Apple?

¿Me recomiendas comprar un iPhone 5?

Bueno, pues aquí vamos con este post muy necesario en estos tiempos. Mucha gente me ha preguntado si vale la pena comprar el iPhone 5. La respuesta es como en muchos otros gadgets, depende. Efectivamente la situación de cada persona es diferente y también las necesidades que tiene.

Vale la pena decir que el iPhone 5 no tuvo un cambio drástico con respecto al iPhone 4S. En muchos medios se leerá que decepcionó o que no era lo que la gente esperaba. Realmente yo no lo veo así, tomado en cuenta que el iPhone fue un producto innovador hace 5 años, hoy puede tener adiciones y mejoras, pero un cambio realmente sensible será complicado verlo. Fue mejorado en varias especificaciones pero una buena parte viene dada por el iOS 6 que saldrá el 19 de septiembre para todos los iPhones.

Haciendo una buena reflexión, comparto en qué casos yo recomendaría comprar un iPhone 5 (asumiendo que buscas cambiar tu actual aparato):

– Tienes un iPhone 3GS o un iPhone 4. El cambio será impactante y notarás severas diferencias. De hecho vale la pena considerarlo si tienes cualquier smartphone que haya salido hace 6 meses menos el iPhone 4S.
– Si ya has comprado muchas aplicaciones de la Appstore. Comprar un teléfono con otro sistema operativo te condena a perder todo lo que has comprado.
– Entusiastas de Apple que gustan de tener la última tecnología de la marca.
– Tienes ecosistema Apple, es decir, Apple TV, iPad y una Mac. Si ya tienes todo eso, recuerda que los aparatos de Apple se hablan bien entre sí. Algunos ejemplos son Photo Stream, iTunes match o iCloud. Es una tontería desperdiciarlo.
– No te urge cambiar de teléfono. El iPhone 5 al momento no tiene fecha de salida y lo más probable es que sea hasta diciembre en México.

Yo lo pienso comprar ya que cumplo varias de las características citadas. Tengo todo mi ecosistema con aparatos de Apple y además me gusta mucho explorar la última tecnología. Obvio también soy fan de la marca. Sin embargo, hoy tengo un iPhone 4S y de lo anterior, lo único que me hace cambiarlo es que soy fan. No hay otra razón para pasarse de un 4S a un 5 en estos momentos. Desde luego que tiene mejoras, pero pienso que una persona que no disfruta la tecnología, no tendrá beneficio tangible en hacer el cambio si ya tiene el iPhone 4S.

Hoy más que en otros años, el iPhone tiene verdadera competencia. Particularmente es el caso del Samsung Galaxy S3. Incluso en varios aspectos parece ser que dicho aparato llega a ser mejor que el iPhone 5. Considerando que al momento de este post ningún mortal ha tenido un iPhone 5 en sus manos, sólo podemos especular sobre las especificaciones que tiene.

Leyendo las características, el Galaxy S3 tiene una mejor batería y una pantalla más grande. Tiene un procesador de 4 núcleos siendo que el iPhone utiliza un chip A6 que no tiene la misma característica. No dejemos de pensar que Apple hace el hardware y el software de sus aparatos, es decir es muy posible que al estar totalmente diseñado para el iPhone, una batería de menor capacidad o el procesador sea equiparable. Es decir, aunque veamos especificaciones menores, va a funcionar a todo dar. También los acabados y la elegancia de un iPhone todavía están por encima de lo que el Galaxy S3 propone.

Aunque soy fan y sin haber visto todavía el iPhone 5, podría ser un momento para darse una vuelta a ver lo que Android ha hecho con el Galaxy S3. No lo pienso hacer pero pragmáticamente para alguien no fan de Apple, puede tener ventajas, la principal el simple hecho de la disponibilidad inmediata respecto a la total ignorancia que hay para saber cuándo llegara el iPhone 5 a México.

En cualquier caso la verdad es que no te puedes equivocar. Si adquieres un iPhone 5 lo vas a disfrutar mucho pero a diferencia de otros años, ahora sí hay competidores que llegan al mismo nivel. Me gustaría mucho que Apple se pusiera las pilas y diera un salto más alto para hacernos sentir esa sensación de impacto que personalmente extraño.

¿Me recomiendas comprar un iPhone 5?